Por Victoria Argüello
BUENOS AIRES, 14 feb (Xinhua) -- Entre celebraciones, hábitos cotidianos y una búsqueda estética propia, el interés por la cultura china también se convierte en un punto de encuentro para jóvenes argentinos que buscan nuevas referencias simbólicas y visuales.
Más allá de una tendencia pasajera, el acercamiento a las tradiciones milenarias de China, los rituales de buena fortuna en el marco del Año Nuevo Lunar chino y la incorporación de prácticas de bienestar aparecen como formas de conexión cultural entre cada vez más jóvenes del país suramericano.
En diálogo con Xinhua, la joven Milagros Alderete, estudiante de Diseño de Indumentaria de la Universidad de Buenos Aires, resaltó que esa cercanía con la cultura china se traduce en una admiración sostenida en el tiempo y, más personalmente, en la adopción de prácticas que transformaron su vida.
"Me encanta el Año Nuevo chino, lo celebro hace varios años. Me parece muy rica la cultura y las celebraciones muy divertidas y muy emotivas. Me encanta la unión familiar, cómo se reúnen las familias en cualquier parte del mundo en donde estén para celebrar juntos, comen diferentes comidas, la música, todo me parece muy lindo", expresó.
La joven de 29 años explicó que la celebración representa para ella algo más que un evento anual, siendo el sentido familiar y colectivo que caracteriza al Año Nuevo Lunar chino, uno de los aspectos que más valora.
Asimismo, esa influencia cultural, según relató, también impactó en su rutina diaria, especialmente en prácticas vinculadas al cuidado personal, la vestimenta y la disciplina.
"Me sirvió mucho incorporar hábitos de la cultura china; por ejemplo, todas las mañanas tomar agua caliente o cuando me siento mal también, para empezar a mover el metabolismo para bien; también hacer mucha meditación. Me ayudó mucho la disciplina, el crear hábitos, hacer ejercicio, tener un estilo de vida muy sano", comentó.
La estudiante destacó además la dimensión histórica y simbólica de la cultura china, especialmente en el uso de colores y materiales cargados de significado, un rasgo que también dialoga con su formación en diseño de indumentaria, donde la vestimenta funciona como vehículo de identidad.
"La cultura china es milenaria, entonces representan en sus vestimentas toda su historia, todo lo que ellos son. Y es muy rico en colores, como el rojo representa la fuerza, la buena fortuna y el dorado también; me apasiona, el jade, las piedras preciosas, me encantan", precisó.
En ese sentido, señaló que esa riqueza visual y simbólica no queda restringida a lo ceremonial, sino que encuentra espacio en su vida diaria como forma de expresión personal.
"Cuando son las festividades de Año Nuevo chino, me pongo todo, algo más artístico, pero en mi vida diaria también incorporo accesorios o formas de maquillaje, el cuidado de la piel, uso productos chinos para el cuidado de la piel", agregó.
La joven expresó sentir "mucha admiración y mucho respeto por la cultura china", que ha tomado como un gran elemento de motivación e inspiración.
Su historia refleja cómo el intercambio cultural puede funcionar como un puente cotidiano entre sociedades que encuentran eco en las nuevas generaciones, fortaleciendo el entendimiento mutuo desde lo creativo y lo personal.
El Año Nuevo Lunar chino tendrá lugar el 17 de febrero y estará signado por el Caballo.








