Por José Gabriel Martínez y Wu Hao
LEÓN, Nicaragua, 29 ene (Xinhua) -- Con pasillos amplios, equipos de última generación y personal médico en movimiento durante todo el día, el Hospital Escuela Dr. Óscar Danilo Rosales Argüello (HEODRA) ha reafirmado en sus poco más de cuatro meses de funcionamiento la importancia de la salud pública como derecho efectivo y base del desarrollo en países como Nicaragua.
Inaugurado el pasado 21 de septiembre, en sustitución del anterior hospital principal de León, que había quedado obsoleto, el HEODRA es hoy el centro de salud más grande del país centroamericano y uno de los más modernos de la región.
Con 500 camas, 11 quirófanos (tres de ellos inteligentes) y capacidad para hasta 1.500 atenciones diarias, el hospital atiende a más de 831.000 habitantes de 23 municipios y recibe pacientes de otras regiones del país.
Para Claudia Lorena Bárcena, paciente renal de 54 años que recibe hemodiálisis tres veces por semana, el nuevo hospital marcó un antes y un después.
"El cambio ha sido excelente. Aquí todo es nuevo, bonito y excelente la atención", relató a Xinhua.
Tras un año de tratamiento, destacó que la gratuidad resulta decisiva: "Hay clínicas privadas en las que la sesión de hemodiálisis cuesta de 200 a 300 dólares y nosotros realmente tenemos este beneficio gratuito a través de nuestro Gobierno que nos apoya".
La restitución del derecho universal a la salud en Nicaragua también se expresa en historias como la de Cástulo Antonio Salgado, campesino de 80 años del municipio El Sauce, quien fue operado de la vista tras una década de padecer cataratas que afectaban su visión.
"Afortunadamente me atendieron bien, fueron muy amables. Doy gracias a nuestro señor presidente porque nos ha ayudado", dijo, con la esperanza de "mirar bien ya".
Su hijo, Rafael Antonio, subrayó el impacto social de la atención médica gratuita: "Nos decían que esta cirugía anda por 1.200 dólares en los privados... gastos que personas como nosotros no los tiene para pagar".
Desde el área de shock, el doctor Nehemías Pérez, especialista en Medicina Interna, explicó a Xinhua el contraste del nuevo HEODRA con el antiguo hospital.
"El cambio es grandísimo. Tenemos actualmente un hospital completamente nuevo, con todas las áreas y la maquinaria nueva", afirmó.
Pérez destacó también la disponibilidad inmediata de ventiladores mecánicos y tomografías. "El paciente que viene grave se ventila inmediatamente aquí. Antes no teníamos esa disponibilidad y ahora la gente siente el cambio", detalló.
La directora general del HEODRA, Esmeralda Morales, señaló que en apenas tres meses el hospital incrementó su capacidad resolutiva y su cartera de servicios.
"Anteriormente contábamos con 42 especialidades médico-quirúrgicas, ahora contamos con 63", precisó, al tiempo que destacó la posibilidad de realizar procedimientos de alta especialidad y mínimamente invasivos, todos de manera gratuita.
Morales vinculó directamente la salud con el desarrollo. "En un país en vías de desarrollo, inmerso en un plan de lucha contra la pobreza, la restitución del derecho a la salud es un pilar básico para que las familias puedan desarrollarse a su plenitud", reflexionó.
La doctora añadió que contar con hospitales modernos permite a las personas "tener la seguridad de que el gasto en salud no va a ser un problema".
Los resultados del HEODRA ya son medibles. Según la directora, el hospital logró "una reducción global de la mortalidad general de más del 15 por ciento" y una disminución superior al 60 por ciento en la mortalidad de pacientes críticos. Además, las listas de espera para tomografías y resonancias se redujeron a cero.
Con 36.000 metros cuadrados de infraestructura y tecnología de vanguardia, el HEODRA se consolida en Nicaragua como un hospital emblema y símbolo de cómo la inversión pública en salud fortalece la calidad de vida, reduce desigualdades y sienta bases sólidas para el desarrollo sostenible del país.











